Diciembre 2009.
Los restos arqueológico encontrados en la plaza de San Esteban en
Murcia deberían ser conservados en su sitio.
Sería un atentado no conservar 10.000 m² de un barrio de los siglos
XII-XIII (la etapa de esplendor de la Murcia andalusí), cuya traza
urbana está compuesta por un centenar de viviendas, más o menos
modestas, un complejo palacial –cinco palacios documentados–, una
mezquita y un cementerio asociado, y una red viaria de estrechos
adarves y calles de entre 2 y 4 m de anchura con su infraestructura de
alcantarillado. Por si faltaba algo, es un ejemplo único de caserío de
dicho periodo conservado en Europa y norte de África.
Aparcamientos hay en todas las ciudades, pero ruinas de esta
importancia no. Políticos; vean más allá de sus narices, estas ruinas
podrían ser un gran motor turístico.
Fuente: AZOGUE.NET